Los escenarios de Rio de Janeiro no sólo son considerados como adecuados para ambientar la historia de un loro con miedo y ganas de volar por Hollywood, como ocurre en el film Rio; la ciudad brasileña también se convirtió en un objetivo para la Gnomon School of Visual Effects, cuya sede está en Los Angeles, California. La compañía educativa decidió que allí funcionará su primera subsidiaria fuera de Estados Unidos. Para ello firmó un convenio con la local SAGA (School of Art, Game and Animation), por medio del cual ambas darán cobijo, comenzando en 2012, a varios de los mejores especialistas de animación y efectos visuales para que enseñen en la ciudad carioca. “Habíamos recibido invitaciones de escuelas de todo el mundo para formar una sociedad, pero nunca les dimos cabida”, explica Alex Álvarez, fundador de Gnomon.

“En SAGA descubrimos la misma motivación que Gnomon siempre tuvo de ayudar a las personas”. Además, cómo no, está el potencial de la industria televisiva y de cine local.