“Ai, eu sempre adorei o rubgy”. En el país donde el “futebol” es una religión laica, poco a poco comienza a escucharse la frase, la que ahora es parte de un comercial humorístico creado por la agencia Talent para Topper, la marca de indumentaria deportiva, con el cual se busca promover el deporte donde embarrarse es un honor.

“Patrocinamos varios equipos en Argentina y queríamos ayudar a hacer crecer el deporte en Brasil. Fue apostando a ese potencial de crecimiento que decidimos apoyar y promover el deporte en el país con la realización de campañas como ésta”, dice Germán Pipet, gerente de Topper en Brasil. Pipet no habla de cifras, pero asegura que el rendimiento financiero y en la imagen ha sido tan grande que la marca decidió prorrogar el contrato con la Confederación Brasileña de Rugby 2013.

No se equivoca. En Argentina, la participación de su seleccionado (Los Pumas) en el mundial de Rugby en Nueva Zelanda triplicó la venta de su camiseta mundialista, que se vende en poco menos de US$ 100, con una pelota del deporte ofertada en US$ 60.

Un estudio titulado “Lo Mejor del Fútbol - Estudio del Deporte en Brasil”, publicado el mes pasado por la firma Deloitte, reveló que –para las 700 personas a través de un cuestionario en línea– el rugby será el deporte en que el país más crecerá en los próximos años.