General Motors, la atribulada empresa automotriz estadounidense, está reestructurando sus operaciones internacionales. Uno de los cambios principales fue la creación de una unidad especial para América del Sur, donde tiene 20% del mercado de automóviles.

La nueva unidad tendrá su casa matriz en São Paulo, Brasil, y estará presidida por el colombiano Jaime Ardila (55), quien reportará directamente a Ed Whitacre, CEO de GM.

Anteriormente, la multinacional trabajaba con cuatro grandes divisiones geográficas y con la región incluida dentro de la región América Latina-Medio Oriente. Hoy GM tiene 29.000 empleados en Sudamérica, entre fabricantes, vendedores, diseñadores e ingenieros. En los primeros cinco meses de este año ha vendido unos 400.000 vehículos.