“Colombia es pasión, no sólo violencia”, señala un guía turístico de Medellín que trabaja en este sector hace más de 20 años, mientras recorre las calles de la ciudad antioqueña. Él ha sido fiel testigo de cómo ha mejorado el clima social, y de la atracción que está provocando Colombia a nivel internacional para la realización de congresos y convenciones.

De acuerdo a cifras de Proexport, la institución colombiana dedicada a la promoción del turismo, las exportaciones y las inversiones, el país se ha convertido en uno de los principales escenarios para la realización de eventos en América Latina. Mientras que en 2008 las reuniones o congresos celebrados en el país llegaban a 73 y un año más tarde alcanzaban los 93, entre 2010 y 2011 esta cifra creció hasta 105 y 113, respectivamente. “La meta del gobierno incluso es más ambiciosa. En 2014 deberían llegar al país 4 millones de visitantes extranjeros y las divisas deberían sumar US$ 4.000 millones”, precisa Shalma Díaz Granados, responsable de Turismo Corporativo en Proexport.

No obstante, estos objetivos no están tan lejos de la realidad. Colombia ya ha sido sede de la Asamblea de la Organización Mundial del Comercio, la Asamblea General del Banco Interamericano de Desarrollo, el Foro Económico Mundial de América Latina y la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA). “El país se ha convertido en una revelación. Y el turismo, incluso, podría llegar a ser un buen frente de desarrollo a futuro”, agrega Carlos Mansilla, profesor de la Universidad de los Andes en Bogotá.

CUNA DE ORO

Actualmente Colombia ocupa el puesto 32 del ránking 2011 de las mejores sedes para celebrar grandes eventos, elaborado por la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA). El aeropuerto internacional El Dorado, el cual recibió su nombre en memoria de la leyenda que contaba cómo los españoles buscaron sin éxito una ciudad construida completamente de oro, sumado a otras infraestructuras presentes en Bogotá y Medellín, forman parte de la oferta que el país ofrece para la realización de congresos y otros eventos. “El turismo cada vez ocupa un lugar más importante, se está convirtiendo en una nueva fuente de riqueza”, indica Paola Piza, directora de Turismo de Negocios en el Medellín Convention & Bureau.

Durante los últimos años, el crecimiento turístico de este país ha oscilado entre un 8% y un 10%, lo cual se ha visto reflejado en las ciudades. Bogotá es la primera ciudad más visitada, seguida por Medellín y Cartagena de Indias. “El turismo de convenciones se está transformando en una tendencia, integrando parte importante de la agenda política turística del país”, indica Alexandra Torres, directora ejecutiva del Bogotá Convention Bureau.

El trabajo entre el sector público y privado a nivel local y nacional ha sido un factor determinante en el crecimiento del turismo de negocios. Medellín, por ejemplo, en los últimos años ha vivido una transformación social y turística. Se ha cambiado esa imagen de ‘Metrellín’, marcada por la violencia, los carteles de la mafia y Pablo Escobar. “Ahora en el mundo conocen a ‘Medellín’, un lugar donde puede haber inversión y turismo”, explica Juan Daniel Osorio, ejecutivo de Márketing & Sales en Plaza Mayor, uno de los centros de convenciones más importantes de esta ciudad. En Medellín no sólo se han acondicionado espacios como Plaza Mayor, que reúne al Palacio de Exposiciones, sino que también se han construido sitios como el Palacio Metropolitano, aledaños al metro y al metrocable, y se ha potenciado la llegada de hoteles de alta categoría.

En el caso de Bogotá, recintos como Corferias, con capacidad para 31.500 personas, su centro de convenciones con capacidad para 6.927, el Centro de Convenciones AR, para 1.000, y el Centro de Convenciones de Compensar, para 2.635, forman parte de una contundente oferta para acoger visitantes. Además están las grandes cadenas hoteleras como Marriott, Royal, Raddison, entre otras. “En 2015 se espera que esté listo el nuevo Centro Internacional de Convenciones de Bogotá y que aumente aún más la capacidad que existe en nuestra ciudad para recibir grandes eventos”, indica Alexandra Torres, del Bogotá Convention Bureau.

Colombia no sólo apunta a grandes reuniones políticas o empresariales. En los próximos años el país será sede del Consejo Mundial de Energía, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales y la Sociedad Design & Emotion.

“A pesar de los puntos a favor que tiene el país, como la infraestructura, la conectividad y la ubicación, todavía la seguridad es un tema que causa resquemores en el extranjero”, indica Carlos Mansilla, de la Universidad de los Andes. Si bien existen enfrentamientos en el sur del país entre las FARC y la policía, éste no es un tema que esté extendido en todo el país. Es precisamente ahí donde los turistas que participan en conferencias u otros eventos cobran un rol primordial, pues ellos pueden operar como agentes de difusión de una nueva imagen nacional.