Si durante los 90 las empresas españolas fueron etiquetadas como los conquistadores que venían de regreso, ahora se les podría llamar los grandes rentistas de América. Y es que si no fuese por las grandes inversiones realizadas en el pasado en esta región, los reportes financieros de los últimos trimestres habrían sido más sangrientos que las campañas de los primeros conquistadores.

La crisis española y la inestabilidad de los mercados europeos están llevando a las grandes empresas del Ibex a poner sus ojos nuevamente en la región. Telefónica, Santander, BBVA, Endesa y Gas Natural Fenosa hicieron explícitos sus planes de incrementar su presencia en América Latina. “Los países al otro lado del Atlántico se están recuperando antes y con más fortaleza que el resto y se va a mantener en los próximos años”, dice César Alierta, el mandamás de Telefónica, compañía que ha destinado más de 100.000 millones de euros a inversión directa e indirecta desde 1990 y acaba de duplicar su participación en Vivo, el mayor operador de telefonía móvil de Brasil. “No existe una burbuja financiera en Latinoamérica. Todavía está por debajo de su potencial”. El discurso de Gas Natural Fenosa es similar (ver historia en página 36). Para Banco Santander, Brasil ya es el país más importante para el grupo, mientras que para BBVA “la región es un motor de crecimiento a mediano y largo plazo por su estabilidad económica y el auge de la clase media”, según dice su CEO. 

Hoy la región representa el 41,6% de los ingresos del grupo. El plan es que para 2012 la compañía tenga 210 millones de clientes, lo que implicará dos de cada tres a nivel global.

En los nueve primeros meses de este año, el 42% de los beneficios obtenidos por el grupo Santander fueron originados en América Latina (25% en Brasil, 17% en el resto), con un crecimiento de 25,8%, mientras que los de Europa Occidental cayeron en 20%.