Santiago. Si usted piensa que los chilenos tienen tan buenos vinos en casa que no estarían dispuestos a pagar por un mosto brasileño, uruguayo o argentino, está equivocado. La sofisticación del consumidor chileno lo está llevando a buscar cada vez más diversidad. Y eso es lo que está aprovechando la chilena Andes Wines, especializada en marketing vitivinícola.

La empresa descubrió que los segmentos medios están cada vez más dados a probar nuevos vinos y hay muchos amantes de la bebida que buscan rarezas y curiosidades.

Cruzaron eso con una serie de importadores que necesitaban vender stocks de vinos de otros países. Principalmente malbec argentinos, tanat uruguayos y espumantes brasileños. Y luego crearon degustaciones y ventas especiales de mostos con descuento, gracias a lo cual este año venderán CL$250 millones.

“Este año 10% de nuestras ventas serán de vinos extranjeros”, dice Maximiliano Morales, gerente general de Andes Wines.

Y el próximo esperan llegar a US$ 1 millón, gracias a este nuevo negocio.

Adicionalmente, la compañía se ha especializado en dar asesorías para que grandes empresas desarrollen proyectos de RSE relacionados con el vino.

Entre sus clientes están el Grupo Arauco, Fundación Cardoen y SQM, que han capacitado a agricultores de sus zonas para que emprendan proyectos vitivinícolas. Dos vetas de negocios que van a la par con un mercado cada vez más sofisticado.