Copec es una de las marcas más conocidas de Chile gracias a su red de estaciones de servicio que cubren prácticamente todo el territorio. Pero es mucho más que sólo combustible. Controlado por la familia Angelini desde 1986, el holding Copec este año pasó a ser la más grande compañía del país en ventas, sobrepasando a la estatal Codelco. Es el resultado de su estrategia de crecimiento, diversificación y conservadurismo financiero conservador que, a lo largo de 20 años, le ha permitido invertir US$ 13.000 millones.

“En nuestras perspectivas se encuentra, sin duda, la consolidación de Empresas Copec como grupo internacional”, dice su gerente general, Eduardo Navarro.

Para Felipe Burr, analista de Recursos Naturales de la corredora Invertironline FIT,  recuerda que “históricamente los resultados del grupo estuvieron muy asociados al precio de la celulosa, negocio que tiene mejores márgenes, pero que a la vez presenta el riesgo de una mayor correlación con la coyuntura económica global”.

Esta visión llevó a la compañía a comprar Proenergía, sociedad colombiana bajo la cual cuelga la cadena de gasolineras Terpel. “Estamos profundizando nuestro proceso de internacionalización, desde una fase exportadora a una etapa caracterizada ahora por la mayor presencia productiva y operacional”, dice Navarro.

Poder forestal

La orientación a las inversiones ha permitido al grupo elevar su capacidad productiva, ampliar su cartera de productos y aumentar su eficiencia. Un informe de clasificación de riesgo de Feller Rate dice que “las ampliaciones de capacidad, junto a la adquisición de nuevos activos forestales, ha consolidado la posición de Arauco como uno de los más grandes grupos forestales de Latinoamérica”.

Arauco no es otra que Celulosa Arauco y Constitución, la filial de Empresas Copec hoy convertida en el segundo mayor productor mundial de celulosa, el primer productor de madera aserrada de América Latina y también el primer productor de paneles de Sudamérica.

“Ésta es la parte más visible del grupo”, dice Vicente Meschi, analista sénior de Renta Variable de Corp Capital. “Se transformó en un exportador muy competitivo, en particular con la celulosa que tiene al pino como materia prima y que se produce en muy pocas partes del mundo”.

De hecho, Arauco posee una estructura de costos que constituye su principal ventaja competitiva y le permite mantener resultados operacionales positivos incluso cuando los precios de la celulosa están situados en la parte más baja del ciclo.

Desde 2005 la compañía lleva una política de adquisiciones orientada a consolidar el “clúster de Paraná”; un área geográfica que abarca Brasil, Argentina y Uruguay. Arauco ha invertido en tierras, plantaciones y nuevas plantas de celulosa. En varias lo ha hecho en joint venture con la sueco-finesa Stora Enso y la brasileña Klabin.

Con Stora Enso están trabajando en un proyecto de gran magnitud, el complejo Montes del Plata, ubicado en la localidad de Punta Pereira, Uruguay. En ese lugar la compañía levantará una planta productora de celulosa a base de eucaliptos con una capacidad total de 1.300.000 toneladas, más una central generadora de electricidad a base de biomasa de 180 MW y un puerto para recibir materia prima y embarcar productos. La puesta en marcha de este proyecto está programada para el primer semestre de 2013.

Arauco incursionó también en EE.UU. comprando en US$ 60 millones una planta de tableros y aglomerados en Carolina del Norte, y luego, en un movimiento más audaz, pagando US$ 242,5 millones por el 100% de Flakeboard, una fábrica de paneles MDF y paneles PB que cuenta con siete plantas entre Canadá y Estados Unidos. Sumando ambas inversiones, la producción de paneles de Arauco en Norteamérica alcanzaría a 2,9 millones de m3 anuales, transformándose en la principal productora de paneles en esa región.

Ahora combustible

La operación por la colombiana Proenergía comenzó a gestarse entre mayo y diciembre de 2010, cuando Copec compró en US$ 285 millones el 56% de este holding bajo el cual cuelga SIE, que a su vez es la controladora de Organización Terpel (OT), dueña de las estaciones de servicio Terpel.

Proenergía es el jugador más relevante en distribución y comercialización de combustibles en Colombia, con cerca de un 40% de la participación de mercado. Además controla el mayor transportador de gas en ese país, Promigas. La compra le permitirá proyectarse a otros mercados donde Terpel tiene presencia: Ecuador, Perú y Panamá.

Proenergía “es muy fuerte en los principales centros urbanos y en general en todo el país, con una gran facturación”, dice César Cuervo, analista jefe de Acciones de Correval, en Colombia. En el primer trimestre de 2012, por ejemplo, el EBITDA consolidado de OT, excluyendo la filial chilena que se encuentra en proceso de venta, alcanzó a USS 75,6 millones, 13% más que en el mismo período del año pasado.

Para Copec, además, significa que su división de combustibles deja de depender sólo de la expansión vegetativa de Chile y se asocia a un mercado como el colombiano, que ofrece más potencial de crecimiento. Su tasa de motorización es bastante más baja: un automóvil cada 15 o 16 habitantes,  frente a uno cada seis en Chile.

Según Vicente Meschi, Copec ingresó a una empresa con muchas similitudes, tanto porque Terpel es el actor dominante en Colombia, como por el hecho de que tanto en Chile como en Colombia los distribuidores dependen de una sola refinería.

Además, Terpel está en proceso de añadir alrededor de 350 tiendas de conveniencia a su red de estaciones de servicio, lo que dará exposición a Copec al dinamismo del consumo colombiano.

Colombia “es un mercado que se está reestructurando, donde los demás jugadores de gran peso como Exxon y Texaco no tienen una estrategia de crecimiento muy agresiva, por lo que se ha generado un espacio para el crecimiento de nuevos jugadores. El nuevo músculo financiero aportado por Copec le permitirá soportar una expansión más agresiva”, dice Andrés Cardona Gómez, analista de Celfin Capital en Colombia.

A seguir jugando

Los equipos ejecutivos de Copec no descansan. Aparte de la celulosa en Chile y Brasil y la distribución de combustibles en Colombia, tienen una serie de proyectos de generación eléctrica en Chile, tanto en energías tradicionales como renovables, con una capacidad de generación de más de 600 MW, equivalentes a un 4% de la capacidad total del Sistema Interconectado Central (SIC). Ahora planea aportar 31 MW al SIC con una nueva planta de cogeneración a partir de biomasa en Viñales, que se suma al desarrollo de biocombustibles a partir de algas, raps, celulosa y otras energías alternativas, como soluciones duales de gas licuado y energía solar, más el potencial eólico de sus terrenos forestales.

Donde ha tenido que innovar es en su negocio fundacional: la pesca. Con un recurso cada vez más escaso, la empresa se ha propuesto encontrar soluciones con valor agregado, entre ellas,  una planta ubicada en Arica que producirá concentrados de ácidos grasos Omega 3 a partir de aceites de pescado.