Un ingeniero de Bruselas que hacía negocios con Shanghai desde su oficina en São Paulo. Me lo topo en un vuelo Santiago-Bogotá. “Busco partners para crecer en el resto de América Latina”, me dice, mientras me cuenta el itinerario que ha hecho en esta investigación. Agrega, no obstante, que el quién no es tan importante como el dónde. “Hay buenos candidatos en todos lados, pero la facilidad para operar en una u otra ciudad hace diferencias”. Así de simple. El ejecutivo definió en una frase la razón de ser del estudio que ilustra la portada de esta edición y por el que anualmente quemamos pestañas, devoramos pizzas y agotamos los toners de las impresoras analizando informaciones de ciudades de toda la región para decirles a las empresas cuáles son las mejores ciudades para hacer negocios internacionales en América Latina. Y es que la oferta de servicios y costos que ofrecen las ciudades de la región tiene una alta variabilidad. La versión 2010 de este ránking, preparado, como siempre, por AméricaEconomía Intelligence, presenta algunas novedades metodológicas –que lo hacen más sólido y competitivo– y en los resultados.

Muchas, a pesar de estar ancladas en el suelo, se mueven con gran dinamismo para atraer la inversión empresarial y facilitar la realización de negocios globales.

En AméricaEconomía también nos movemos. Con ediciones locales en cinco países de la región y con una creciente presencia en internet, nuestra estructura se hace cada vez más compleja y global. Nuestra última incorporación es Víctor Herrero, nuevo editor ejecutivo de la versión internacional de AméricaEconomía. Víctor (chileno y 39 años) tiene gran rodaje internacional. Fue editor general de Harvard Business Review para América Latina y editor adjunto de Wall Street Journal Americas en Nueva York. Ha estudiado en España y en Alemania, y se maneja en cuatro idiomas. Atributos ideales para el periodismo internacional que buscamos desarrollar en AméricaEconomía y la estructura global que necesitamos para llevarla a cabo. Y es que para estos objetivos el quién también es clave.