Dijimos: En este contexto de creciente “estrés hídrico”, también están cobrando fuerza nuevas tecnologías para recoger agua de las lluvias y de la niebla o para desalinizar el agua del mar. Esta última, a pesar de su mayor costo, se está utilizando cada vez más en regiones de alto estrés hídrico, como el Medio Oriente o el norte de Chile (“La crisis de la liquidez”, AméricaEconomía Nº 393, noviembre, 2010).

Lo nuevo: El grupo industrial francés Vinci trabaja junto a la Fundación Chile para impulsar la ejecución de una megatubería submarina, de al menos 1.000 kilómetros, que permitiría llevar agua desde la zona central al norte del país. El proyecto, denominado AcquaAtacama, demandaría una inversión de cerca de US$4.000 millones y la administración de Nicolas Sarkozy podría cofinanciar los estudios de prefactibilidad del proyecto.