Superando a casi todos los países de América (incluyendo a Estados Unidos), Colombia ocupa el quinto puesto -entre 146 países- en competitividad energética en el Global Energy Competitiveness Index. Realizado por el Institut Choiseul y KPMG, es el único estudio independiente en el mundo que mide y analiza la competitividad y el desempeño de las políticas gubernamentales de energía, según José Jesús Peña, de KPMG Colombia. Lo hace de acuerdo con tres criterios: la calidad en la energía mixta, el acceso a la electricidad y la huella de emisión de carbono.

Para ello se basa en  datos oficiales y estadísticas internacionales de varios  orga-nismos, como la Agencia Internacional de Energía y la OCDE.

El trabajo afirma que “el excepcional  desempeño de Colombia se debe a un fuerte uso de energía mixta (en el mundo, el número 2°) y a su estrategia de energía que es compatible con la preservación y un mejor balance ambiental”.

Colombia sólo es superada en América por Canadá, que ocupa el segundo puesto y -a nivel planetario- por Noruega, Islandia y Dinamarca, que se ubican en las primeras casillas. Si bien la posición reseñada es una excelente base para promover la economía, no es un indicativo de desarrollo futuro. Por ejemplo, China, en la posición número 50, está muy cercana a Egipto, seguido. a su vez, por Argelia y Guinea Ecuatorial en la posición 55.

A este respecto Pascal Lorot, del Institut Choiseul, advierte que, justamente, “ciertas tendencias básicas pueden liderar cambios en el ránking a mediano plazo: el retroceso de las energías nucleares en algunas partes del mundo, el uso de gas esquisto y el desarrollo de energías renovables van a afectar cómo los países se encuentran frente a los otros y generan nuevas relaciones de poder”.