DIJIMOS: Una declinación unánime en la confianza puede traer una segunda gran caída en los mercados bursátiles y desincentivar el consumo, la inversión y el gasto de los gobiernos locales, con el consiguiente impacto en el empleo (“¿Y cómo seguimos?” AméricaEconomía Nº 392, octubre, 2010).

LO NUEVO: Ya el FMI avisó a mediados de abril el riesgo de una crisis de deuda en EE.UU. Pocos días más tarde la clasificadora de riesgo Standard & Poor’s declaró que existe una posibilidad en tres de que podría rebajarse la clasificación AAA de la deuda pública estadounidense en los próximos dos años. Todas las plazas bursátiles reaccionaron negativamente, de Nueva York, São Paulo a Londres, con caídas en torno al 2%