España ya no es la América para muchos latinoamericanos. Una caída significativa ha experimentado el número de inmigrantes de la región que cotizan en la seguridad social de ese país.

Según el último informe del Ministerio del Trabajo y la Inmigración, el número total de extranjeros que trabajan legalmente en el país asciende a 1.900.157 personas, un 9% menos que en septiembre de 2008.

En el caso de los latinoamericanos, el descenso es mucho mayor: alcanza un 17,9%, básicamente por las fuertes caídas de los grupos mayoritarios, peruanos, colombianos y ecuatorianos, muchos de los cuales se empleaban en la industria de la construcción.

No obstante, la recesión que afecta a Europa, y a España, así como el colapso en el sector inmobiliario y de construcción, han empujado a muchos de estos inmigrantes de regreso a sus hogares.

También ha sucedido que algunos se han nacionalizado, por lo que ya no figuran en los registros como extranjeros, mientras que otros han sido expulsados por no renovar los trámites de empadronamiento.

Sólo ha aumentado el número de bolivianos y brasileños, dos grupos de aparición más reciente en el mapa demográfico y laboral español.