Nadie niega que el etanol es la estrella del sector agropecuario brasileño. En 2009 sobrepasó por primera vez en la historia las ventas de gasolina. Pero Marcos Jank, presidente de Unica (União da Indústria de Canade- Açúcar), piensa que la revolución del etanol recién comienza.

 “Hoy, dos tercios de la energía de la caña de azúcar no se están utilizando y podrían servir para generar electricidad”, dijo en un reciente evento internacional del sector.

Según el ejecutivo, actualmente apenas 22% de las plantas de etanol de Brasil envían energía a la red eléctrica de ese país. Se trata de una verdadera capacidad “adormecida” y que podría contribuir con13.000 Mw de energía al año.

Además, la energía proveniente del etanol podría contribuir a alimentar la red eléctrica de abril a noviembre, período en el que llueve menos y cuando las centrales hidroeléctricas a veces tienen problemas de suministro.

Para desarrollar este potencial de la industria del etanol, el presidente de Unica dice que se requiere del apoyo del gobierno, tanto regulatorio como de financiamiento.

Eso incentivaría las inversiones necesarias para que las plantas de etanol existentes se reconviertan en suministradoras de la red energética brasileña.