Dejó atrás a Wal-Mart, a la argentina FarmaCity y a la chilena Falabella. En una discutida puja que duró varios meses, la familia Saba se quedó finalmente con Fasa, la cadena de farmacias de origen chileno, pero con importante presencia en Perú y México. De esta manera Fasa pasa a formar parte de Casa Saba, la cadena de distribución de medicamentos del clan y que domina su mercado doméstico. Saba ofreció US$ 234 millones por el 51,1% que poseía el chileno José Codner, fundador de la compañía, y se alista para realizar una OPA por el restante que flota entre accionistas minoritarios. “Hemos invertido años en construir la mayor red de distribución mayorista de productos farmacéuticos en México, al tiempo que expandimos estratégicamente nuestro negocio”, dice Manuel Saba, presidente del consejo de administración de la compañía mexicana, quien dice que esta transacción es trascendental para el futuro operativo de la compañía, así como para sus planes de generación de valor en el largo plazo.