Seguramente el agente secreto de la serie de televisión estadounidense de la década de 1980, McGyver, no hubiese existido si en 1897 Karl Elsener no hubiese inventado las famosas navajas suizas “Original Swiss Army Knife”, de las cuales Victorinox fabrica 25 millones de piezas por año. Hoy la marca produce además cuchillos de cocina de alta calidad, relojes suizos, perfumes, equipaje y hasta una línea de ropa.

Quizá con excepción de las navajas –definidas como utilitarias– el resto de sus productos se encuentran enfocados al mercado de lujo, el cual ha despuntado en América Latina en los últimos años. En Perú las ventas crecieron 10%, mientras que el crecimiento de Victorinox México fue de 7%, explica Michael Tschümperlin, jefe de subsidiarias de la marca.

A pesar de ello México sigue, a decir del ejecutivo, entre sus 10 primeros mercados en lo general y entre los primeros cinco en venta de navajas; tan sólo en el rubro de equipajes creció en un 15%. Además están muy bien posicionados en las tiendas departamentales.

Mientras Venezuela es interesante “a pesar de los problemas políticos”, en Brasil los ya famosos problemas burocráticos y las altas tasas a las importaciones son un problema. “Los productos de Victorinox se adquieren en los Duty Free o en Estados Unidos. Eso es muy frustrante para nuestro equipo”, dice Tschümperlin.

Para la marca 2011 pinta favorable, a decir del ejecutivo. “Enero fue un muy buen mes, así que creo que nos irá bien durante todo el año”.
Un dato no menor es que entre el 20% y el 30% de sus ventas se encuentran en el marketing corporativo, donde uno de sus productos estrella son las navajas llavero. En su más reciente versión incluyen una memoria USB de seguridad vía huellas dactilares.