¿Se pone usted nervioso, incierto, quejumbroso, aterrorizado cada vez que los jugadores de alguna de las selecciones antagónicas, que buscan la clasificación para el Mundial de Brasil, se acercan al área chica de la suya? Calma. Si es argentino, chileno, uruguayo o colombiano, la presencia en el campeonato está asegurada. Al menos es lo que anticipa el equipo de macroeconomía del Banco Itaú, que de meter goles con números algo debería saber.

El método usado por el grupo de analistas, que dirige el economista Caio Megale, se basa en la constatación de que las selecciones con rendimientos superiores al 70% fueron las que se clasificaron –desde 1998, cuando se creó el actual sistema de eliminatorias–, mientras que los equipos con rendimientos inferiores al 30% no consiguieron participar de la Copa. “A partir de esta información –indica el trabajo de la entidad– se calculan las probabilidades viendo el desempeño proyectado con los resultados de las primeras rondas, dando 100% de chances para selecciones con más de 70% de rendimiento, y retrocediendo de manera no lineal hasta 0% de chances para las selecciones que tienen menos del 30% de rendimiento”. No todo es historia, el análisis deja lugar para la sorpresa o incremento acelerado de la efectividad de los seleccionados en esta eliminatoria, ya que “la calificación final se calcula mediante la asignación de diferentes pesos a la probabilidad inicial (75%) y a la probabilidad de acuerdo con el desempeño en el torneo (25%)”. Con los datos de las rondas jugadas hasta el momento, la tendencia es clara: Argentina (90,8), Uruguay (87,4), Chile (78,9) y Colombia (44) son los elegidos. La única posibilidad de sorpresa sería que Ecuador (34,6) mantenga su rendimiento y desplace a los colombianos. Ecuatorianos, ¡a invertir en goles!