La diferencia más notoria entre una agencia de marketing deportivo y una agencia de publicidad es que, para la primera, la única unidad de negocio reside la vinculación de las empresas con el deporte. “Nosotros trabajamos con la empresa, analizamos sus productos, servicios, mercado donde operan y les sugerimos cuál debe ser la inversión, de qué grado y en qué deporte”, dice Gerardo Molina, fundador de la agencia de marketing deportivo peruana Sport Solutions. Para él la especialización tiene mucho sentido, pues implica “saber negociar con equipos deportivos, convertir patrocinios en sociedades sostenibles en el tiempo, que tanto empresario como marca deportiva manejen el mismo lenguaje, etc”.

El terreno es fértil. La industria deportiva está entre las cinco más importantes del mundo y, a diferencia de otros países, en Perú nunca existió una agencia de estas características que trabajara como puente entre el mercado empresarial y el mercado del deporte. “En América Latina la cosa recién está cambiando”, dice Molina, “pues antes los empresarios ni tomaban conciencia del nivel de acciones que pueden realizarse dentro de la industria deportiva”. Sucede que “la gente ve un partido, pero no repara en que atrás de los jugadores hay toda una industria que en países europeos da 14% de empleo, por ejemplo”. Por eso, en Perú, Sport Solutions parte con ventaja.