Cuando en Santiago se habla de hoyos, se piensa en los molestos baches del asfaltado capitalino. Pero en este caso no se trata de socavones, sino de exclusividad y glamour: Adriana Hoyos, la destacada diseñadora de interiores ecuatoriana, aterrizó en Chile con un lujoso showroom en la Ciudad Empresarial de Huechuraba.

La historia de su llegada tiene antecedentes inusuales. El chileno Juan Carlos Marín, quien no tiene nada que ver con diseño, pues se dedica a la importación de camarones desde Ecuador, aprovechó su vínculo con ese país para buscar nuevas áreas de negocios, lo cual lo llevó a la decoración de interiores. 

Tras enterarse de que Adriana Hoyos quería expandir su marca y que Chile era una de sus prioridades, no pasó mucho tiempo antes de concertar las primeras reuniones. Luego de conocer los talleres de la diseñadora, el gerente general de la importadora Empagran decidió convertirse en su socio local. “Me llamó la atención la calidad profesional de su equipo. También que las instalaciones son espectaculares; no parecían una fábrica de muebles, sino una clínica”, dice. 

Los pasos siguientes fueron los estudios de factibilidad y del modelo de negocios. Éstos culminaron con una inversión de US$2 millones en el showroom. El trabajo de Adriana Hoyos es valorado en todo el mundo y no sólo a nivel residencial. Diseñó el interior de las famosas torres Trump Ocean Club, que el magnate Donald Trump edificó en Panamá. Ha hecho lo propio en aeropuertos privados VIP y en hoteles de las cadenas Starwood, Marriott y Hilton, entre otros. Y en Chile seguirá el mismo camino, pues Marín ya está en conversaciones con un centro comercial, un hotel y una clínica.

El arribo a Chile es parte de una estrategia de expansión de Hoyos. A las salas de venta que ya tiene en Estados Unidos, Ecuador, Venezuela y Chile, pronto podrían sumarse otras dos. La diseñadora adelanta que “estamos trabajando con prospectos para México y Perú”. 

Si bien la profesional trabaja con colecciones, el valor agregado de sus productos radica en el concepto Design your own (Diséñalo tú mismo), con el cual los clientes escogen detalles de los artículos mediante aplicaciones tecnológicas. “Pueden elegir distintos tipos de acabados y telas exclusivas, haciendo posibles cientos de combinaciones, logrando que ninguna pieza sea igual a otra”, dice. Parecidos, pero con encantos diferentes, como los países de la región.