Dijimos: Venezuela no sólo ha sufrido con la caída del precio del crudo, sino que ha tenido una fuerte merma en su producción. Ello ha obligado a su gigante estatal Pdvsa a suspender o posponer proyectos de inversión. Además, no ha logrado obtener grandes descubrimientos nuevos. El resultado ha sido un desplome en las ventas, que cayeron más de un 50% en 2009 (“Cambio de equilibrio”, AméricaEconomía Nº 389, julio, 2010).

Lo Nuevo: A los problemas ya señalados se suma ahora una seguidilla de incendios que se ha producido en distintos terminales y refinerías. El último de ellos, a comienzos de septiembre, obligó a cerrar la Terminal Bonaire y afectará el envío de millones de barriles hacia Estados Unidos y China. Diversos analistas estiman que los incidentes no afectan la producción, aunque sí la refinación de productos, lo que mermará las ventas y la rentabilidad de la empresa.