Los países latinoamericanos rankean alto cuando se trata de fallas en seguridad radioactiva. Si de seguridad nuclear se trata, no nos engañemos, los países latinoamericanos reprobamos vergonzosamente. Según el Boletín de Científicos Atómicos, entre 2010 y 2015, Argentina, Brasil, Chile y México, están apenas detrás de Francia y EE.UU. en cuanto a incidentes que involucran material de seguridad nuclear. Si bien los números son pequeños: menores a cinco en cada país.

Argentina, por ejemplo, perdió dos veces elementos radiactivos, en tanto que Chile y México tuvieron dos robos cada uno de estos materiales nucleares. Es cierto, Estados Unidos corre en punta lejos con 57 eventos negativos (entre ellos 27 robos y 14 pérdidas), pero hay considerar que dispone de miles de armas nucleares (contra ninguna en Latinoamérica), decenas de centrales atómicas y 736 toneladas de uranio y 92 de plutonio almacenadas. Es cierto que otros países ocultan estos eventos, pero a la luz de los datos, a la región todavía le falta mucho para ser confiable.