Un avión de Aeroméxico hizo en agosto el primer vuelo trasatlántico abastecido con biocombustible. El llamado “Vuelo Verde” consistió en un Boeing con 250 pasajeros, el cual hizo la ruta Ciudad de México-Madrid usando como combustible el aceite vegetal extraído de las semillas de la planta Jatropha Curcas (cultivada en México y en otras partes del mundo) mezclado con el convencional del jet. “La proporción fue de 20 toneladas de biocombustible y 55 toneladas de queroseno”, dice Mario Rosas, director de ventas internacionales de Aeroméxico.

Mediante la combinación, las emisiones que se produjeron de CO2 se redujeron en una tonelada durante el trayecto. Pero ¿ lo usará la compañía masivamente? Por ahora, la empresa quiere dar prioridad a su aplicación en los 52 vuelos entre México y Costa Rica, que deberán usar la nueva mezcla ya este año, pero no descartó su expansión a los vuelos entre la Ciudad de México y Brasil.

A pesar del aumento de los gastos –los costos del biocombustible citado son seis veces más que el queroseno–, Rosas dice que no subirá el precio de los pasajes.