La serie trata de una joven ambiciosa, algo manipuladora y de escasos recursos que conoce a un político maduro en ascenso y lo enamora. Cuando éste se convierte en presidente y ella accede a un mundo de poder e intrigas, ¿estamos frente a la historia de Evita Perón?.

Pues no. Se trata de Primera Dama, una telenovela chilena exhibida en este país en 2010 cuyos derechos la actriz estadounidense Jennifer Garner acaba de comprar para producirla como película y situarla en la Casa Blanca en vez del Palacio de la Moneda.

Garner será una inmigrante ilegal casada con el hombre más poderoso del mundo y no será ése el único cambio al guión original del chileno Sebastián Arrau. El remake pondrá énfasis en las tensiones que vive la sociedad estadounidense, el tema de la inmigración que aún sigue causando resquemores y se centrará en una primera dama luchando contra la injusticia, una especie de Evita style.

Resultado de una alianza entre Warner Brothers y Vandalia Films (la productora de Garner), la película se estrenaría en Estados Unidos antes de las elecciones presidenciales de 2016.

La telenovela chilena se había pensado originalmente como una coproducción chileno-argentina, en la que una chilena emigraba a Buenos Aires y terminaba de primera dama en la Casa Rosada: algo muy similar a lo que vivió la ex Miss Universo chilena Cecilia Bolocco con el ex presidente argentino Carlos Menem hace 15 años. Garner, Bolocco, Evita, ¿quién imita a quién? ¿Realidad o fantasía? Ya no se entiende nada.