São Paulo. El atraso fue mínimo e insuficiente para alterar la calma de Luiza Helena Trajano mientras saludaba a los periodistas. “¿Está todo OK? ¿Los tratan bien?”, preguntaba mesa por mesa, en el restaurante de su hija en São Paulo. Era el local elegido para anunciar oficialmente a mediados de junio la adquisición de la red minorista nordestina Lojas Maia, por un total estimado de US$ 162 millones.

“Estar siempre cerca, ya sea de empleados o clientes, es el estilo de liderazgo de ella”, comenta una amiga durante el evento.

Nº 8

Luiza (63 años, casada y madre de tres hijos) se define a sí misma como una líder presente, que también descentraliza.

“Me gusta trabajar en equipo. A veces recibo correos electrónicos de empleados que me escriben sin que lo sepan los gerentes”, cuenta, reconociendo ocasionales funciones de sicóloga. “Se desahogan conmigo”.

Quien la oye hablar así no la imagina como la timonel de una red que, con la reciente adquisición, suma 611 tiendas en 16 estados de Brasil. Y con un objetivo muy claro: alcanzar una facturación de US$ 8.300 millones en 2015, más del doble de ventas por US$ 3.300 millones que se estiman para este año.

Para lograrlo la empresaria continuará ampliando sus operaciones, colocando su bandera en Rio de Janeiro y Espirito Santo, dos estados donde aún no opera, y consolidándose en otras plazas. Movimientos que, si no estaban en los planes iniciales, se han tornado imprescindibles para que la red siga entre las principales del mercado, dada la actual ola de consolidaciones: la unión de Pão de Açúcar, Ponto Frio y Casas Bahia, por una parte, y la fusión de Máquina de Vendas con City Lar. El conglomerado de retail Máquina de Vendas surgió de la fusión de Insinuante y Ricardo Eletro.

Originaria de Franca, en el interior de São Paulo, Magazine Luiza fue una pionera del comercio electrónico en Brasil, mercado que hoy representa 11% de la facturación de la empresa. Ya es un caso de estudio en la Universidad de Harvard.

Para la empresaria, el punto clave para la prosperidad de un negocio es la lealtad de los trabajadores. Antes de oficializar la compra del grupo nordestino, por ejemplo, hizo hincapié en informar sobre la operación a sus más de 15.000 empleados a través de una teleconferencia.

Es sólo uno de los hábitos que deberá mantener. Otro es el de cantar el himno nacional y el de la empresa todos los lunes a las 7:45 am. “Lo hemos hecho hasta ahora, ¿por qué no seguir haciéndolo?”, se pregunta Luiza, reconociendo que el único elemento de su rutina que ha quedado un poco de lado, debido a los viajes, son sus clases de danza a las 7 am.

Hasta ahora los números de la empresa son una victoria para esta ejecutiva, que en 1991 asumió el mando de la tienda de muebles y electrodomésticos fundada por sus tíos Pelegrino José Donato y Luiza Trajano en Franca, una pequeña ciudad del interior paulista.

¿Hay planes de expansión internacional? Luiza lo refuta, así como la posibilidad de realizar una IPO (apertura en bolsa). Hay mucho que explorar en el país, afirma jugando con un collar con forma de mapa de Brasil: se lo regaló una empleada.