“El sueño americano de los migrantes es también una pesadilla y el escenario para la peor parte de ésta es México, donde, así como en sus propios países, las personas indocumentadas no existen”.

Yerko Castro, académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana, sintetiza así el fenómeno mediante el cual los grupos narcos mexicanos cobran “peaje”, reducen a esclavitud y, en no pocos casos, asesinan a los indocumentados de Centroamérica que cruzan el país rumbo a EE.UU.

No es una afirmación genérica, sino su comentario sobre el impacto de Los Invisibles, serie de cuatro documentales de ocho minutos cada uno, dirigidos por Marc Silver y Gael García Bernal, estrenados en abril pasado. “Me rompió el corazón ver a miles de inmigrantes inocentes que quieren un futuro mejor para sus familias, hablar de la violencia que soportan en su camino hacia lo que esperan será una vida mejor en Estados Unidos”, dice el actor mexicano.

El trabajo es parte de un intento de difundir y darle visibilidad al tema ante la impotencia del Estado mexicano, algunas de cuyas fuerzas de seguridad parecen haber integrado este nuevo delito masivo a su “cartera” de negocios, ya que la mitad de los secuestrados involucró a un funcionario público.

Al decir de Amnesty International, 10.000 inmigrantes fueron secuestrados temporalmente a su paso por México en apenas un semestre de 2009, y 6 de cada 10 mujeres en esa condición fueron abusadas sexualmente. Una señal inquietante sobre la debilidad del Estado.