DIJIMOS: La operación (de fusión entre Lan y TAM) contraviene el espíritu de la ley brasileña sobre la participación de extranjeros. Muchos dicen que amenaza la soberanía nacional (“El desembarco”, AméricaEconomía Nº 391, septiembre, 2010).

LO NUEVO: Los obstáculos a la creación de la mayor compañía aérea de la región no provinieron finalmente del nacionalismo económico brasileño, sino de la asociación de consumidores de Chile, Conadecus. El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia de ese país ratificó, a pedido de ésta, el inicio de un procedimiento para analizar los efectos de la operación. El mercado castigó los papeles de Lan ante lo que se espera un largo procedimiento, que algunos analistas estiman en más de un año, antes que la megafusión vea la luz verde definitiva.