DIJIMOS: Acusaciones de corrupción son el verdadero talón de Aquiles para la reelección de Dilma Rousseff en octubre próximo. La presidenta tiene mayoría en el Parlamento, pero eso no impidió que los secretos salieran a la luz (“Ni fútbol ni protestas”, AméricaEconomía Nº 437).

LO NUEVO: Una investigación por lavado de dinero por US$4.400 millones ligada a la estatal brasileña se estaría extendiendo a las instituciones financieras del país. Documentos judiciales mencionan a entidades extranjeras como Citigroup, Banco Santander y HSBC Holdings, además de firmas locales como Itaú Unibanco y Banco Bradesco.