San Valentín es uno de los días más felices para Samuel Israel, CEO para América Latina de DHL. Y no porque sea un eterno enamorado, sino porque en esa fecha se disparan las ventas de rosas frescas en el mundo. Y la empresa de servicios logísticos busca la fórmula perfecta para que las flores colombianas y ecuatorianas lleguen a Estados Unidos, Europa y Asia.

Por eso, la compañía creó su División de Perecibles, basada en Miami, con 70 profesionales. Y está dando buenos resultados en la región, puesto que las exportaciones de pescado, frutas, verduras y carne, además de flores, crecen por la demanda de los países desarrollados, que buscan comer más sano y quieren frutas frescas todo el año. “Para una empresa como la nuestra, que tiene una presencia importante en América Latina, el negocio de perecibles es importante”, dice Israel. “Esta actividad no representa más del 5% -7% de nuestros ingresos, pero nos permite balancear flujos norte con flujos sur, por la estacionalidad”.

La empresa busca diferenciarse ofreciendo más que el transporte. “Ofrecemos servicios en origen, desde la finca hasta la tienda final”, dice Israel. Históricamente, el mercado más fuerte para los perecibles latinoamericanos ha sido EE.UU. Pero en los últimos años Europa y sobre todo Asia han crecido con fuerza.