Dijimos: Diversos especialistas en Centroamérica concuerdan que la cadena de la violencia ha debilitado el tejido social, el Estado, los espacios públicos, las pequeñas economías locales e incluso la salud mental de las personas (“Una historia violenta”, AméricaEconomía N° 409, marzo, 2012).

Lo nuevo: El 15 de abril pasado El Salvador experimentó su primer día sin homicidios en casi tres años. ¿Milagro? No, aunque la Iglesia Católica algo tuvo que ver en su calidad de mediadora entre las dos principales bandas delictivas, la Mara Salvatrucha y Barrio 18. ¿Cuánto durará? Las pandillas han comunicado que seguirán ejerciendo presión (léase secuestros) para obtener mejores condiciones carcelarias.