Es el número de esclavos que hay actualmente en América Latina y el Caribe, según el recién publicado Global Slavery Index de la organización no gubernamental australiana Walk Free Foundation. Se trata de hombres y mujeres que trabajan coaccionados (muchos, niños) bajo amenaza armada, obligados al pago de deudas ilegales o por efecto de matrimonios forzosos, como también controlados por mafias que promueven la prostitución mediante secuestros y “compra” de mujeres. Tener más de un millón de esclavos no podría enorgullecer a nadie, pero la región no está tan mal si se compara con el resto del mundo, donde el total de esclavos llega a 36 millones. América Latina tiene más del 8% de la población mundial y menos del 3% de los esclavos.