Algunos países latinoamericanos se ubican bastante bien en el concierto internacional en cuanto al número de mujeres que ocupan cargos ministeriales. En cuatro de ellos, más de 33% de todos los ministros son mujeres y en uno de ellos  -Nicaragua- ellas ocupan la mitad de los puestos del gabinete.

En los puestos más bajos en el ránking está, entre otros, México, que con sólo 18% de puestos ministeriales en manos femeninas le hace honor a su fama de machista. No es el último de la lista, sin embargo. Menos mujeres ministras hay en Venezuela (17%), Brasil (15%) y Uruguay (15%). 

En el caso brasileño debe reconocerse que la escasez de ministras convive con un alto protagonismo de mujeres que son altas funcionarias, alcaldesas, gobernadoras y candidatas presidenciales. Todo lo contrario de Uruguay que, pese a su riqueza en otros ámbitos, en la presencia política femenina sigue anclado en el ayer.