Febrero de 2007 fue una fecha clave para los importadores de motos en Chile. Ese mes entró en funcionamiento un nuevo sistema de transporte público en la capital, y su implementación fue tan accidentada (horas de espera en los paraderos, aglomeraciones masivas en el metro) que las ventas de motos se dispararon 55% ese año y 38% en 2008.

En 2009 el crecimiento bajó a 10%, pero no fue nada despreciable si se considera que entre 2000 y 2004 este mercado decreció.

Con este potencial a la vista, la empresa británica Triumph Motorcycles, que vende motos de lujo del estilo shopper y vintage (motos tipo años 50 y 60), decidió abrir su primera tienda en Chile en septiembre de 2008. Ese año vendieron 23 motos y el año pasado 98 modelos, facturando US$ 2 millones.
En los primeros cinco meses de este año llevaban vendidas 44 unidades. “Queremos terminar este año con 140 unidades, manteniendo un 40% de crecimiento”, dice Hugo Norambuena, gerente general de Triumph Chile.

La marca ha tenido participación en varias películas, como Salvajes (The Wild One), con Marlon Brando, Rebelde sin causa, de James Dean, Misión Imposible 2, con Tom Cruise, y Salt, con Angelina Jolie, que se estrenará en agosto.

Triumph está presente en países como México, Venezuela, Costa Rica, Guatemala y Brasil, en los que se venden entre 3.000 y 4.000 motos al año. “En agosto esperamos abrir nuestra primera tienda en Buenos Aires y también en Bogotá y Medellín”, dice Norambuena.

Actualmente, las ventas en América Latina representan sólo 6% de la facturación global de la empresa. Pero Norambuena apuesta a que el mercado crecerá en Sudamérica. De pronto, piensa aumentar los modelos que venden en la región de 16 a 23 en los próximos dos años.