Los esfuerzos del premier Xi Jinping por desinflar controladamente la burbuja inmobiliaria en China podrían hacer mejorar la calidad del fútbol en su país. Y una empresa inmobiliaria podría tener un papel protagónico: según el periodico francés Le Parisien, el club de fútbol Hebei China Fortune ha comprado al mediocampista argentino Ezequiel Lavezzi para llevárselo a la ciudad de  Qinhuangdao, en la provincia de Hebei.

No es el primer jugador de alto nivel que el club adquiere esta temporada. En enero pasado pagó US$15 millones por el delantero Gervinho, de Costa de Marfil.

Nacido en 2010 y bautizado Hebei Yilinshanzhuang, el club cambió su nombre el año pasado tras quedar en manos de la inmobiliaria China Fortune Land Development.

China ha reemplazado a Estados Unidos como el nuevo imán que atrae jugadores latinoamericanos ya no a punto de terminar sus carreras, sino en la flor de sus talentos. Lavezzi tiene 30 años, por ejemplo, y vale los US$50 millones que piden por él. ¿Podrá China crear una megaliga producto de la planificación central sin esperar a que los jugadores locales den el tan esperado salto de calidad? Habrá que ver para creer.