Pese a la polémica pública vinculada a las centrales hidroeléctricas peruanas destinadas a abastecer al sistema eléctrico de Brasil, a orillas del Rímac se desea más y no menos inversiones del gigante de América del Sur. Es natural ya que, con su altas tasas de crecimiento, Perú necesita mejorar en infraestructura y encontrar socios que le permitan dar los famosos “saltos de rana” en productividad necesarios para el desarrollo tanto de sus exportaciones como de su mercado interno. Tal posición la expresa con claridad, en el Foro de Inversiones en Perú, que se llevó a cabo en junio en São Paulo, el presidente del Consejo Peruano de Negocios, José Carlos Burga: “Nos interesa la experiencia de los brasileños en diversos sectores nuevos, la cual ya está demostrada en proyectos de empresas de Brasil, en áreas como transportes, energía y minería”, afirma.

Burga no oculta, también, el deseo de los empresarios peruanos de que sean sus puertos los elegidos para el envío de las mercaderías brasileñas a Asia y que para ello elijan asociarse con compañías locales: “Empresas como Vale, Andrade Gutierrez, OAS y Camargo Corrêa ya son bastante activas en nuestro país. Esperamos también que nuestras empresas sean una opción para los inversores brasileños”, los que, además, “tendrían, en Perú una forma de diversificar su portafolio”, concluye.