TV Azteca se quedó en noviembre con la construcción de la red de fibra óptica que tanta falta le hacía a Colombia. Una obra de proporciones que cubrirá cerca del 80% del país y llegará a 40 millones de usuarios. La sonrisa en el rostro del millonario mexicano Ricardo Salinas es desde entonces tan inocultable como la mueca de desagrado de Carlos Slim, cuya compañía Telmex cuestionó los resultados de la licitación que le dio a TV Azteca SAB el derecho de operar la red durante 15 años. Telmex “mantiene sus reservas acerca de la transparencia del proceso, pues, a pesar de las evidencias presentadas, que son causa suficiente para haber rechazado la oferta de la Unión Temporal de Fibra Óptica Colombia, esta les fue adjudicada”, informó la empresa al conocerse el resultado.

La licitación fue construida dándole mucha importancia a la extensión, dato esencial para que el gobierno cumpla las metas de su Proyecto Nacional de Fibra Óptica. Y TV Azteca ofertó llegar a más municipios. Ahora Salinas dispone de 30 meses para llevar la banda ancha a 753 municipios, lo que supone cablear nada menos que 15.000 kilómetros.

Las hostilidades entre Salinas y Slim se iniciaron en marzo pasado, cuando Salinas declaró que las empresas de Slim sólo podrían publicitar en TV Azteca si reducían el costo de interconexión de sus empresas telefónicas con el resto de los operadores. La sangre llegó al río…de fibra óptica.