Que la actividad de China, que la crisis de Europa, que el atraso del pre-sal. La economía brasileña posee muchas variables difíciles o imposibles de controlar, pero hay una que, aunque también inmanejable en sus detalles, le asegura un piso de bienaventuranza: el Mundial de Fútbol. Según el economista jefe de Itaú Unibanco, Ilan Goldfajn, el PIB brasileño deberá crecer un 1,5% entre 2012 y 2014 sólo gracias a él.

El experto impactó con la predicción, la cual fue hecha en el seminario “Itaú Copa del Mundo de la Fifa: 2014 es más que fútbol”, que se llevó a cabo en São Paulo. Según Goldfajn, en términos directos el evento generará inversiones por US$ 20.000 millones, creando 250.000 puestos de trabajo y permitiendo que la base de consumidores del mercado interno alcance a 145 millones de personas. Y eso no es todo. Aparte de la hotelería, que ya tiene reservas para el período, “tendremos también el ‘efecto marca’, el cual permitirá elevar las exportaciones por cuenta de la buena imagen de Brasil como país abierto al comercio, que será transmitida al exterior”, agrega. Igualmente, las empresas pequeñas y medianas del país deberán beneficiarse en su rol de proveedoras de las grandes compañías a cargo de los proyectos de infraestructura de la Copa. No obstante, no se trata de sentarse a esperar. El director de Productos de Itaú Empresas, Carlos Eduardo Maccariello, destacó en el mismo encuentro que las compañías que pretenden beneficiarse del evento deben planificar sus acciones desde ya. Si no podrían quedar off side.