La cápsula Fénix que rescató a los 33 mineros del fondo de la mina San José no sólo cambió la vida de esos trabajadores que estuvieron dos meses atrapados y salieron convertidos en estrellas globales. También cambió la envergadura política de Sebastián Piñera, quien en una gira por Europa, a mediados de octubre, confirmó que el accidente laboral devenido en show televisivo lo transformó en una de las figuras políticas más reconocidas de la actualidad.

Domésticamente, eso le dará aún más independencia de los partidos de derecha que, en la Alianza por el Cambio, lo apoyaron en la elección de enero pasado para vencer a la Concertación por la democracia, en el poder desde 1990. Pese a que las directivas de los partidos Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente han sido críticas con Piñera por su tendencia al personalismo y por saltarse los partidos políticos al momento de gobernar, “en estos momentos es de mal gusto criticar al presidente abiertamente luego de la enorme ganancia en imagen que tuvo con el rescate”, tal como dice uno de los más altos dirigentes de RN. Con ello, Piñera queda en buen pie para seguir logrando acuerdos con la oncertación, que es mayoría en el Parlamento. “Es probable que Piñera mantenga un esquema de negociación directa con la oposición de centroizquierda”, dice el analista político Eugenio Tironi. “Así, la agenda de los sectores más conservadores que lo apoyaron va a tender a debilitarse”. De hecho, uno de los primeros temas que están en la agenda política de Piñera es una reforma a la Ley de Seguridad Laboral, que busca mayor regulación y fiscalización para las empresas en cuanto a la seguridad de sus empleados. Se trata de un tema que está lejos de la vocación de los partidos de derecha, que en estos temas apuestan más por la autorregulación. 

El diálogo con la oposición no es un problema para el empresario-presidente, un ex democratacristiano a quien algunos sectores de la derecha veían como un candidato demasiado concertacionista como para representar sus ideas en el gobierno. Piñera, quien dijo en un discurso en inglés para los medios internacionales que el rescate a los mineros fue hecho según la Chilean way, podría transformar este diálogo gobierno-oposición en su propia manera de gobernar.