Si no tiene dinero, por lo menos, tiene una tarjeta. Quien sabe de esto es Ceridian Stored Value Solution, una compañía estadounidense que ofrece el servicio de administrar tarjetas de prepago a las empresas de retail.

Está presente en 38 países, entre ellos Brasil y México, y tiene más de un 60% de participación de mercado a nivel mundial. Produce alrededor de 500 millones de tarjetas y genera 1.000 millones de transacciones al año.

Para expandir su negocio se alió con la empresa chilena BST Give Card, del mismo rubro, y ahora, a través de ésta, podría ampliarse a Argentina, Colombia, Chile, Ecuador y Perú. De aquí a dos años espera vender unos 50 millones de tarjetas en la región y apuesta a un crecimiento promedio de sus ventas de 10% al año.

“Las giftcards son un producto consolidado en Chile”, dice Joe Sánchez, vicepresidente de desarrollo internacional de negocios de Ceridian. “Pero tenemos que masificarlo”. A los retailers, al menos, les interesa: si bien las tarjetas vienen con un monto designado, “el consumidor siempre termina gastando una cifra superior”, dice Sebastián Ayub, director ejecutivo de BST Chile.