Cualquier limeña podría decir lo anterior y pasar inadvertida, pero que lo haya hecho la cantante Beyoncé –luego de bajar 25 kilos en tres meses, ganados en su primer embarazo– le ha dado una relevancia planetaria. Al menos en el Planeta Dieta, siempre ávido de descubrir nuevas bahías donde eludir los arrecifes de la obesidad.

Los dichos de la estadounidense son tanto una señal de la cada vez mayor presencia y uso de la quínoa fuera de la zona andina, como un aliciente publicitario que derivará en una todavía mayor demanda global. Pero sucede que hay un debate creciente sobre la inelasticidad de la oferta de la semilla. Parte de esto se origina en que la planta se siembra tradicionalmente en campos fertilizados con guano de llama y debe rotarse, pero en Bolivia algunos agricultores ya no rotan (empobreciendo el suelo) y otros expanden el cultivo a tierras no aptas, o que necesitan fertilizantes artificiales. El peligro es que otras naciones capitalicen mejor este éxito. Desde Australia a China, pasando por Paraguay, Canadá y EE.UU., están comenzando a plantar quínoa en busca de suplir la demanda.

Una respuesta posible de los países andinos es agregarles valor a las exportaciones. Ésa es la meta del recién formado Consorcio Ecuatoriano de Exportadores de Quínoa. Lo integran cinco empresas pequeñas y medianas que exportaron 700 toneladas de sus productos en 2012. Ahora quieren llegar al mercado internacional con una marca única de quínoa al granel y con una gama más amplia de productos que incluyen sopas, fideos, chocolates, barras energéticas. Así lo afirma su presidente y gerente de la empresa Urcupac, José Jaramillo: “La idea no es ser competencia en el exterior, sino complementarios teniendo productos terminados con valor agregado”. Para este año quieren arribar a tres mercados objetivos: Alemania, Reino Unido y Suecia. Y promover un aumento de la producción de quínoa en el país, para lo cual trabajan en conjunto con el Ministerio de Agricultura. Aunque Ecuador no cuenta con la cantidad de hectáreas focalizadas en la quínoa de Bolivia y Perú, sí posee un mayor rendimiento por hectárea. Los dietólogos, agradecidos.