No hay que ser un mago de las finanzas para presentir que una recesión de la economía china sería un evento traumático, que llevaría a grandes pérdidas a inversionistas de todo el mundo. Lo novedoso es que –en la encuesta mensual a inversionistas del 15 de agosto realizada por el Bank of America Merrill Lynch (BAML)– tal posibilidad ocupe el primer lugar entre los eventos más temidos, cuando en una encuesta similar del 15 de julio ni siquiera aparecía entre los “que usted considera los mayores riesgos de cola (tail risks)”.

El concepto de tail risk se refiere a un cambio brusco en una curva de distribución, en que la rentabilidad de inversión se vuelve muy baja o negativa debido a un shock económico sistémico. Justamente la encuesta, que se realiza entre hedge funds, coloca en segundo lugar de peligrosidad una crisis de deuda de los mercados emergentes. Si bien este último evento se ha tendido a minimizar en los análisis, lo cierto es que las crisis de deuda que viven hoy en día Puerto Rico y Granada (en el Caribe) podrían ser una señal de alerta: las bases financieras en varias economías de la región podrían ser más débiles que lo esperado. ¿Será hora de revisar las cuentas, señores ministros de Economía?