En una de las bóvedas de la famosa Torre de Londres permanecieron  guardadas las 4.700  medallas olímpicas que fueron manufacturadas para estos Juegos Olímpicos y Paraolímpicos de Londres 2012. Las preseas, diseñadas por David Watkins y Lin Cheung, respectivamente, fueron custodiadas por 25 días  junto a otros tesoros británicos, como las famosas Joyas de la Corona.  Cada una posee un diámetro de 85 mm y un espesor de 7 mm. Su peso es de entre 375 a 400 gramos. Su diseño muestra a la diosa griega de la victoria, Nike, como símbolo de la tradición de los juegos,  junto al río Támesis, símbolo de la ciudad de Londres.  Las medallas de oro, plata y cobre fueron acuñadas en Gales, en la Real Casa de Monedas en Llantrisant. Su material fue producido por la minera angloaustraliana Rio Tinto, proveedora oficial del metal para las medallas de los Juegos Olímpicos, y provino de sus minas Kennecott Copper, cerca de Salt Lake City (Utah, EE.UU.) y de Oyo Tolgoi en Mongolia. Todas ellas poseen cobre en sus aleaciones,  que fue extraído en las tierras norteamericanas. El procedimiento para su extracción es el que ha puesto en duda que estos Juegos sean los más verdes de toda la historia.

Según reportó la cadena qatarí Aljazeera, los estándares de extracción  de la Kennecott Copper Mine violaron las leyes ambientales estadounidenses durante cinco años. Grupos ambientalistas locales afirman que las emisiones de la mina pusieron en peligro la salud de los habitantes de Salt Lake, una ciudad que hoy exhibe los peores indicadores de contaminación del aire. Rio Tinto es uno de los sponsors de Londres 2012 y su contrato debe cumplir con el Código de Abastecimiento Sostenible del comité  organizador. De comprobarse las violaciones reporteadas por la cadena árabe, Londres no podrá lograr el hito de ser la primera Olimpiada Verde. Rio Tinto, sin medalla y a la cama temprano.