El mercado automotor no salió incólume de la crisis internacional. Pregúntenle a Inchcape, uno de los principales distribuidores minoristas de automóviles con presencia en más de 24 países. Si las ventas de la compañía llegaron a US$ 9.594 millones en 2008, en 2009 cayeron 11,1% a US$ 8.528. Pero la firma tomó cartas en el asunto. Según su director ejecutivo, André Lacroix, comenzaron a reestructurar el negocio, a través de un menor stock y una disminución en los costos de producción. “Generamos ventajas comparativas, para que cuando se reactive la economía global crezcamos con más fuerza”, dice Lacroix. La mirada está puesta en los países emergentes, los que representan 16% de las ventas de Inchcape. Dentro de ellos, destacan Chile y Perú, países donde la compañía es la distribuidora oficial de BMW. “Ambos mercados tienen un gran potencial de crecimiento. Además, han empezado a recuperarse de la crisis”, dice el ejecutivo. ¿Algún nuevo mercado en la región? Lacroix confiesa que por el momento están contentos en los países donde están presentes.