La economía española sufre los ahogos de una apnea recesiva que no tiene visos de acabar. En especial en su sector financiero, sobre el que recrudecen versiones de corridas y “corralitos”. Sin embargo, los bancos más emblemáticos, Santander y BBVA, gozan de un salvavidas invaluable que los mantiene sobre la línea de flotación: Latinoamérica.

Pruebas al canto: durante el primer trimestre de 2012  Santander registró un beneficio atribuido de € 1.604 millones, de los cuales Latinoamérica aportó el 52%. Brasil contribuyó con un 27%; México con un 13% y Chile con un 6%, mientras que las operaciones en el Reino Unido aportaron un 13% y las de España ¡sólo el 12%! En el mismo período, el BBVA ganó € 1.005 millones; el 43% de éstos provinieron de México y un 37 % del resto de Latinoamérica, lo que suma un asombroso total de 80% del beneficio proveniente de la región.

Esta realidad es admitida con pudor: “El mercado latinoamericano reviste una importancia considerable para las dos entidades porque aportan beneficios significativos”, dice Nuria Álvarez, analista de banca de la consultora Renta 4. "El Santander y el BBVA están bien con sus números y se mantienen así por los beneficios procedentes de Latinoamérica”, concuerda el economista experto en banca Juan Pablo Zorrilla.  

Ventas regionales

Aun así los dos bancos necesitan liquidez extra en sus cajas.  Santander estaría preparando la salida a bolsa de su filial mexicana, lo que le permitiría ingresar algunos miles de millones. Para colocar una parte de su negocio en México, valorado entre los € 11.000 y los € 15.000 millones, se habría puesto ya en contacto con bancos de inversión y tendría previsto realizar una OPV en menos de un año. “Pueden inclinarse por la venta de ciertos activos, pero no en gran proporción, porque Latinoamérica está en fase expansiva y lo razonable es que consoliden su posición allí”, dice Alberto Montero, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga.

BBVA, por otro lado, tiene previsto  vender sus operaciones de pensiones en México, Chile, Colombia y Perú, aunque dicha venta no se concretaría en 2012.  En este pase de manos BBVA, podría recaudar alrededor de € 3.460 millones.

Algunas voces han expresado discretamente el miedo a que parte del riesgo español se “contagie” a algunos países de la región por medio de estas entidades. Algo que Juan Pablo Zorrilla ve “poco probable”.

Tanto él como otros analistas señalan que Santander y el BBVA ya han comenzado a licuar sus activos tóxicos. “Han sido muy precavidos con sus finanzas. A través de ´Altamira Real State`, Santander ofrece su obra nueva, de segunda mano, en construcción, y alquileres”, explica Zorrilla. “Es una forma de liquidar activos tóxicos, ya que si uno quiere crédito para la vivienda, el banco prestamista te obligará a elegir lo que oferta dentro de su propia bolsa de vivienda”. El BBVA opera un sitio web dedicado exclusivamente a ello y también canaliza sus activos mobiliarios.

No hay primero sin segundo

Visto así, se podría pensar que lo peor ya ha pasado. Y que lo que queda es un largo trabajo hormiga. Pero la situación está demasiado entrelazada con aspectos estructurales. Aún no se saben los detalles del primer rescate cuando ya se habla de un segundo. Algunos analistas incluso lo estiman  inevitable. “Los 100.000 millones para España son poco, la economía griega, que es una economía muy por debajo de la española, ha necesitado 240.000 millones de euros”, dice al respecto Zorrilla.

1289

Para Montero las medidas anunciadas “nos sitúan a las puertas de un rescate soberano”, es decir, dinero extranjero a cambio de soberanía: adelantar la subida del IVA y de los impuestos especiales, eliminar la deducción por vivienda, rebajar los salarios de los funcionarios. Un paquete que ningún político quisiera tener que venderles a sus electores.

Manos cerradisimas

España ha convertido su recesión en una incipiente depresión. Fuera del sector exportador y de los servicios, la economía está prácticamente paralizada. Y es paradójico: se registra una caída de los préstamos interbancarios precisamente en un periodo en el que el Banco Central Europeo (BCE) inundó de liquidez a los bancos de la eurozona. “Hay una racionalización del crédito. Se presta poco y a unos cuantos que han demostrado pagar sus cuentas y tener una actividad económica remunerada activa”, detalla Zorrilla. Y la consecuencia es muy clara: “Los bancos no se fían y no prestan y el problema es que no hay liquidez”, agrega Montero.

Con la leche derramada, los pastorcitos soñadores acusados del desastre son los dos principales partidos políticos (PP y PSOE). También un “villano” nuevo: “El Banco de España lleva años sin jugar su papel de supervisor bancario. Se ha convertido en un adorno, y esto le ha ido quitando legitimidad a la economía española”, se lamenta Montero.

Al parecer, la elite financiera y política española no toma razón de la pesadilla autoinflingida, y actúa leyendo un manual atrasado en un siglo. Lo expresó Robert Zoellick, titular del Banco Mundial, comentando cómo el primer rescate tiene un efecto nulo en la situación hispana: “Tenían un gran cartucho y lo desperdiciaron”. Además de salvavidas hay que saber usar los cartuchos de bengala a tiempo.