En el siglo pasado había un chiste que decía que la diferencia entre las películas estadounidenses y las soviéticas consistía en que en las primeras el héroe debía pasar por una serie de dificultades para casarse con la heroína y ser felices, en tanto que en la segundas debía pasar por muchas dificultades para casarse con la heroína, hacerlo, pero terminar enamorado de su... tractor. Es que pocos objetos fueron más representativos de la iconografía comunista que esta maquinaria. Por eso, que el gobierno de EE.UU. haya autorizado a una compañía de Alabama a instalar una fábrica de ellos en la Cuba todavía comunista no deja de ser simbólico. Cleber LLC invertirá hasta US$10 millones en el puerto de Mariel. El plan es abastecer el mercado cubano. Sería la primera planta industrial estadounidense en construirse en Cuba desde la revolución.