Sin duda es una señal de los tiempos que la mayoría de las personas no sepan de la existencia de BYD (Build Your Dreams) y en cambio usen hasta ropa interior con el logo de Apple. Esta última tiene 72.800 empleados, en tanto que BYD posee 150.000, pero –en este 2013– al menos los bogotanos comenzarán a conocer la marca. La empresa china, a través de su distribuidora colombiana Praco Didacol, logró que el ministerio de Transportes autorizara la operación de 49 de sus autos eléctricos para operar como taxis en la capital colombiana. “Estamos impresionados con el liderazgo colombiano y su visión de querer ser parte de una era de transporte público basado en nuevas tecnologías limpias”, dice Stella Ly, Vicepresidenta Senior de la compañía, quien quiere usar la experiencia piloto como cabeza de puente para promover sus productos: partiendo por el BYD e6, un modelo sedán para cinco personas. Es uno de los pocos autos puramente eléctricos, no duales, en operación en el mundo desde su lanzamiento, en 2010, en China.

La fortaleza de BYD nace de ser la proveedora más grande de baterías recargable del planeta. Fue desde esa actividad que, en 2003, entró en la industria automotriz china al comprar la Xi'an Tsinchuan Auto Co. Hoy produce ocho modelos que funcionan con combustibles convencionales, un modelo dual F3DM, el citado e6 y el bus, también únicamente eléctrico, K9.

Del otro lado del mostrador, las autoridades colombianas desean testear cómo operan los taxis eléctricos, “con el propósito de reducir la dependencia de los combustibles fósiles”, explica Susana Muhamad, de la Secretaría de medioambiente. ¿El objetivo final? Expandir los taxis eléctricos al resto de las ciudades de Colombia.