Los menores de 30 años de América Latina confían, más que los de cualquier otro continente, en que una mejor calidad de la educación puede “hacer una diferencia” que mejore la sociedad en que viven.

La cifra aparece en el informe Millenial Survey 2014 de Telefónica, que consultó a más de 12.000 jóvenes de entre 18 y 30 años de todo el mundo en torno a los temas que influyen en su presente y futuro. Un 25% de los encuestados, casi 3.000 de ellos, fueron latinoamericanos.

Y entre ellos, ¿cuál es el área de estudio que consideran más relevante para asegurar su futuro personal? El 34% afirma que es la tecnología y el 19% la economía, pero únicamente el 17% piensa que el aprendizaje de otros lenguajes es lo relevante. Aún más llamativo es que un escaso 10% piense que la ciencia es la clave y un 5% confíe en que el aprendizaje de las matemáticas es lo fundamental. Por contraste en Norteamérica, donde es producida la mayor parte de la tecnología y la innovación, un 19% confía en que estudiar ciencia será definitorio. La ciencia todavía no es sexy.