Es una estimación de lo que pierden las empresas estadounidenses cada año por robo de información a través de la intervención ilegal de teléfonos. La cifra, publicada en el informe 2014 de la firma de seguridad informática McAfee, es cinco veces más alta de la que los ladrones telefónicos roban a las personas y es sólo una pequeña fracción de lo que las empresas pierden por culpa del cibercrimen.

La firma danesa Dencrypt acaba de lanzar un sistema de “encriptamiento dinámico” para impedir la intercepción de las llamadas telefónicas. Nos gusta que lo privado sea privado.