Es la recaudación tributaria que podría perder Brasil por las exenciones que concedió a las empresas patrocinadoras del Campeonato Mundial de Fútbol hasta diciembre de 2015.

Según la ONG Inspiraction, la exención de impuestos es una condición impuesta por la FIFA. Dado que el costo total del torneo llega a US$14.000 millones y que las ciudades sede han aumentado su endeudamiento en un 30% promedio, Inspiraction ha lanzado una campaña para que el perdón tributario no se repita en los próximos mundiales.