DIJIMOS: Más prometedoras que nunca. Así se describían hace sólo dos años las perspectivas económicas en tres de los estados más pobres de Brasil, Ceará, Rio Grande do Norte y Alagoas. Las inversiones turísticas e inmobiliarias comprometidas superaban los R$ 10.000 millones (US$ 4.700 millones en la época). Pero los inversionistas envueltos en los proyectos –la mayoría de Europa– no contaban con la infinidad de obstáculos ambientales y sociales que enfrentarían (“El Cancún brasileño en crisis”, AméricaEconomía Nº 371, 21 de enero, 2009).
Lo nuevo: Los negocios para los sectores turísticos e inmobiliarios vuelven a florecer. Después que en mayo se realizara el Nordeste Invest, principal evento de inversiones inmobiliarias en Brasil, donde participan empresas nacionales y extranjeras, el balance resultó ser tres veces mayor al que tenían contemplado y las expectativas de negocios cerraron en US$ 995 millones.