Un anticuario de París contesta un mail. Sí, responde, esa escultura de bronce de Jules Moigniez que alguien en Buenos Aires  heredó de su bisabuelo francés le interesa, pero sólo en caso que, máximo, pueda ser enviada en dos días: hay un cliente que paga un buen precio para entregarla como regalo de boda. Lo ideal sería que viajase por un courier expreso, pero hay un problema: la estatua pesa 75 kilos.

Hasta hace poco un problema así habría sido insoluble para quien no fuera prácticamente dueño de una línea aérea. Enviar a los cuatro rincones del mundo tanto una escultura como una máquina de más de 50/60 kilos en 24 a 48 horas era inaccesible. UPS vio el nicho y, a mediados de enero, lanzó su nuevo servicio de carga aérea express, bautizado como UPS Worldwide Express Freight.

Para quienes no pueden esperar por ningún motivo los tiempos de un container marítimo ni viajar en avión pagando mucho por sobrepeso, la compañía ofrece enviar carga paletizada de más de 68 kg desde 37 países y territorios de origen a 41 de destino, con entrega puerta a puerta en 24 horas a Estados Unidos desde AsiaPacífico, Europa y las Américas. O 48 a Europa desde Asia Pacífico, Estados Unidos y las Américas.

“Los clientes –particularmente aquellos en los segmentos de manufactura industrial, automotriz, alta tecnología, venta al consumidor y cuidado de salud– han solicitado los mismos beneficios para sus envíos de carga urgentes” que los de segmentos cuyas muestras y necesidades son más livianas, dice Ed Buckley, presidente de mercadeo de UPS.

Es por esta razón que la compañía decidió apostar por este nuevo servicio. A veces los asuntos de peso hay que alivianarlos.