DIJIMOS: La inflación por alimentos no es una anécdota a despreciar. Basta con mirar a Centroamérica. En octubre pasado sus registros fueron notablemente altos respecto de similar mes de 2009 y el principal impulso provino de bienes alimenticios básicos. En Brasil, el alza de los alimentos también superó a las variaciones estacionales a fines del año pasado (“¡Bien caro su maíz, oiga!”, AméricaEconomía Nº 395, enero, 2011).

LO NUEVO: La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) informó que los alimentos alcanzaron precios récord en diciembre de 2010, con aumentos que llegaron por encima de los niveles registrados durante la crisis de 2007-2008. Aunque aclaró que los incrementos no constituyen una nueva crisis, calificó la situación como preocupante y advirtió que los precios podrían seguir aumentando.